miércoles, 22 de diciembre de 2010

Cámara de Diputados aprueba proyecto que refuerza penas en delitos contra carabineros y detectives


Ochenta votos a favor, 18 en contra y 3 abstenciones, aprobaron la iniciativa legal que establece normas especiales sobre publicidad y reserva de las actuaciones procesales tratándose de ciertos delitos y refuerza las sanciones en delitos contra miembros de las policías.
Parte de la iniciativa, originada en la propuesta que presentó  el actual Gobierno para sustraer a los civiles de la justicia militar, en el marco de las demandas de los comuneros mapuche en huelga de hambre, ya fue  tramitado en lo relativo a la delimitación de la competencia castrense -documento ya despachado por el Congreso Nacional y pronto a promulgarse.
La necesidad de la reserva de información en casos de delitos militares cometidos por civiles y tratados por la justicia penal ordinaria, fue  justificada  en cuanto significaría ventilar materias que podrían afectar la seguridad nacional.
Así, el proyecto regula el requerimiento de información de antecedentes secretos o reservados; el registro especial para antecedentes o documentos secretos; la custodia y conservación de especies de igual naturaleza; la entrada y registro en recintos militares en que existan antecedentes reservados; la incautación de objetos, documentos y correspondencia; la restricción de la publicidad de la audiencia en el juicio oral, y la lectura o exhibición de documentos, objetos y otros medios, todo ello con el debido control judicial.
Por otra parte, deroga  el delito de “desacato” en el Código de Justicia Militar, siguiendo la tendencia de suprimir el delito de ofensas a la autoridad por contravenir el derecho a la libertad de expresión. No obstante, se mantienen figuras calificadas de amenazas en contra de las Fuerzas Armadas y de Orden.
El proyecto consagra además un Estatuto de Protección de las Policías, que crea nuevas figuras penales para otorgar protección a las policías, facilita la persecución de los delitos en contra de los funcionarios policiales y endurece el régimen de cumplimiento de penas para los autores de estos delitos.
Según informa del sitio web de la Cámara, parlamentarios de gobierno “valoraron” la iniciativa planteando que el paso de miles de causas de la justicia militar a la civil obliga a tomar resguardos, a la vez que defendieron la necesidad de reforzar la protección legal de los policías.
Parlamentarios opositores, en cambio, expresaron “algunas dudas” sobre la materia opinando que “no es necesario un reforzamiento de la protección legal a los efectivos policiales porque ello inhibiría la libertad de las personas para manifestarse y movilizarse sin exponerse a ser reprimidas”. Celebraron, además, “el traspaso de causas de la jurisdicción militar a la civil y destacaron las ventajas de mayores garantías y transparencia que ello conllevará”, según consigna el mismo sitio.
Por Cristóbal Cornejo
Fuente: elciudadano.cl/
 

martes, 14 de diciembre de 2010

Carta abierta de los profesores de Historia a las Autoridades

 
(*) Esta carta ha sido elaborada por los profesores de Historia, Geografía y Ciencias Sociales de las escuelas y liceos municipales de la comuna de Santiago. En el documento adjunto podrán leer los nombres de quienes adhieren a ella.
 
                                         Santiago, diciembre de 2010
 
Carta abierta a las Autoridades
Estimados/as Señores/as:
 
Junto con saludarles, como profesores del área de las Ciencias Sociales tenemos a bien representar nuestra opinión sobre la propuesta gubernamental de disminuir el tiempo escolar del plan estudios para la formación de los y las estudiantes en el sector de Historia, Geografía y Ciencias Sociales. 
 
El sector de aprendizaje de Historia, Geografía y Ciencias Sociales constituye un conjunto de disciplinas complejas en si mismas, tan o más amplias que las denominadas Ciencias Naturales, e irremplazables en su dimensión científica y en su aplicación didáctica al aula. Es por esto que aumentar las horas de algunos subsectores de aprendizaje, en perjuicio del sector de Historia, Geografía y Ciencias Sociales no responde a una planificación que asegure necesariamente el mejoramiento de los aprendizajes,  por el contrario, generará un grave  daño  a un área del conocimiento que tiene como especificidad la multiperspectiva social de la realidad mediante: el fortalecimiento de la valoración de la persona humana con derechos y deberes;  la formación ciudadana en una sociedad que avanza hacia la participación voluntaria en la política formal;  la identidad nacional en un mundo que se globaliza; el conocimiento espacial en un país de sismos y volcanes; el desarrollo de una economía sustentable y sostenible para un país que quiere llegar al desarrollo material con respeto al medio ambiente;  y la comprensión del pasado para poder proyectar el futuro. 
 
La Historia, la Geografía  y las Ciencias Sociales aportan una serie de conceptos insustituibles para la comprensión adecuada de la realidad temporal, espacial, económica, política, social y cultural. Resulta notable  verificar cuando nuestros alumnos y alumnas expresan adecuada y rigurosamente conceptos como república, constitución política, tectónica de placas o crecimiento económico, siendo este uno de los grandes aportes de las disciplinas sociales al desarrollo de habilidades en nuestros estudiantes. Indudablemente, sin una apropiación adecuada de estos conceptos la capacidad de interpretar y comunicar la realidad se vería seriamente limitada y contribuiría a un mayor empobrecimiento del lenguaje. Por tanto, el camino debe dirigirse hacia una mayor transversalidad de ambos sectores.
 
Una de las pocas razones que se ha esgrimido para la disminución de horas de Historia y Ciencias Sociales es porque “lenguaje y matemática son la esencia y base de la educación, y la verdad es que es difícil que nuestros estudiantes puedan avanzar rápido en los otros ramos si no tienen una buena base en lenguaje y matemática.”  (www.mineduc.cl, consultada 21 de Noviembre). Esta afirmación desconoce los procesos metodológicos con los que hoy se enseña el sector de Historia, Geografía y Ciencias Sociales, ya que el trabajo cotidiano que realiza el profesorado de la asignatura consiste entre otros aspectos en la utilización de la comprensión lectora, la extracción de información explícita de textos, la inferencia y el análisis de distintos tipos de fuentes (sean éstas escritas o de cualquier otra forma de lenguaje como el artístico, musical y matemático, entre otros). Además, los profesores se apoyan en los textos que proporciona el MINEDUC y trabajan sus disciplinas aportando al desarrollo de los distintos subsectores mediante una metodología interdisciplinaria y transversal. 
 
Pero,  existen además,  una amplia gama de habilidades cognitivas, referidas al manejo y aplicación de conocimientos propios de la disciplina de las Ciencias Sociales  que sólo se desarrollan en nuestra asignatura (En: Ministerio de Educación “Fundamentación del Ajuste a los marcos curriculares.” Junio 2009). Entre ellos, la comprensión temporal y espacial; la confrontación de distintas interpretaciones; los procedimientos de investigación propios de la ciencia social; y el análisis de la realidad desde una perspectiva histórica, geográfica, económica y política. Quizás, en su conjunto el no alcanzar a desarrollar estas habilidades, por la disminución de horas en el plan de estudios, no interfiera en otros sectores de aprendizaje, pero sí lesionará gravemente  la formación de nuestros alumnos y alumnas como futuros ciudadanos comprometidos con su sociedad y con su país.
 
La propuesta comete uno de los errores más frecuentes de la mayoría de los procesos de reforma educacional: suponer que un cambio en el currículo por si mismo determina mejoras en los aprendizajes de los estudiantes. Plantear una hora de lectura en bibliotecas sin haber hecho una evaluación de las condiciones en que se encuentran los CRA es una manifestación de este error, cambiamos en el papel lo que es más caro cambiar en la realidad. Lo más probable será que se pierda una hora en Historia, Geografía y Ciencias Sociales  sin  ganar alguna efectivamente en Lenguaje. 
 
Con la disminución a tres horas semanales de clases, como propone el gobierno,  no lograremos los aprendizajes esperados y necesarios del sector, pues el tiempo asignado impide realizar con eficacia el proceso de aprendizaje, ya que si más tiempo fuese efectivamente mejor calidad, como lo supone la autoridad,  afirmación altamente cuestionable, necesariamente menos es peor. La reducción equivale a dejar de aprender y enseñar un y medio año escolar de la actualidad, sin tomar en cuenta que bajo el ajuste curricular no existen reiteraciones de contenidos, así lo que no se aprende hoy no se aprenderá mañana. 
  
Medidas como esta, generarán un currículo reduccionista y básico centrado en estructuras vacías, abandonando como nación la formación de ciudadanía, de identidad, con multiperspectiva y conocimiento científico de la realidad, cuestiones vitales para una sociedad democrática, pacífica, justa, eficiente e integrada al mundo.
 
¿Por qué no buscar otras formas de fomentar el aprendizaje del lenguaje y la matemática?
 
No hay experiencia exitosa en el mundo que pase por la merma de los estudios sociales. ¿Por qué disminuir el tiempo y la formación de los y las estudiantes en un área que está evaluada por pruebas SIMCE y PSU? Muchos de nuestros jóvenes dependen de la calidad de estos aprendizajes específicos para la continuidad de sus estudios superiores. 
 
¿Cuál es la teoría que sustenta esta decisión? ¿Dónde están los resultados de las consultas a los equipos técnicos de los centros educativos? ¿Dónde está el resultado del análisis de los intelectuales? ¿Cuál ha sido la coordinación con la formación de los docentes en las universidades? ¿Qué oportunidad de participación hemos tenido como ciudadanía y como profesionales de la educación? 
 
Estas preguntas no han tenido respuesta.   
 
¿Por qué entonces, un sector de aprendizaje esencial en la formación de las personas y quienes nos desarrollamos  educando en las Ciencias Sociales debemos pagar los costos de esta decisión? 
 
Una reforma educacional debe ser un proyecto global de Estado, legitimado por sus integrantes, que nos una en el país que  queremos y no un conjunto de medidas  que dependan de cada gobierno de turno. Creemos que no se han tomado en cuenta elementos de contexto de cada realidad y de su efecto profundizador de las brechas sociales existentes, poco o nada se ha dicho de la educación parvularia, ni del sistema de educación superior, nada se ha dicho sobre la posible escasez de profesionales en el área de matemáticas con el consiguiente peligro de habilitar docentes no especialistas y echar por tierra la idea de  mejorar la calidad de las prácticas educativas, tampoco se ha evaluado el efecto sobre la oferta de carreras, tomando en cuenta que la matrícula en Pedagogía en Historia y Ciencias Sociales es una de las más numerosas del mercado.
 
Debemos recordar, que el sector de Historia, Geografía y Ciencias Sociales se ha visto mermado desde la implementación de  la Reforma educativa a partir de los años 90, con la desaparición de asignaturas específicas de  Economía y Educación Cívica, la disminución horaria en el plan de estudios y la opcionalidad de su evaluación en la Prueba de Selección Universitaria. Nuestro norte es recuperar el sitio que le corresponde a las Ciencias Sociales y su enseñanza en el proyecto de país que se construye conscientemente a través de la educación.  Creemos así en la Educación, una Educación  Pública,  entendida como aquella que se hizo cargo, a lo largo nuestra historia, y debe volver hacerlo, de la misión de construir Nación.
 
Solicitamos a ustedes, como autoridades y referentes de opinión, que planteen su posición frente a las autoridades políticas y la población en general, ya que estas medidas constituyen políticas públicas de un alcance incalculable, que se pretenden aplicar sin debate educativo, justificación técnica, consulta a los actores,  ni acuerdos. Es así, como no existe una ciudadanía informada de la verdadera dimensión de estas medidas y de los vacíos no abordados. 
 
Una de las medidas urgentes que pedimos es rechazar la disminución horaria del sector de Historia, Geografía y Ciencias Sociales, manteniendo al menos el tiempo disponible actual de cuatro horas semanales en el plan de estudios común para la educación de todos los y las estudiantes en nuestro país, pues el daño en la formación de ellos  y ellas será irreparable. 
 
Con la certeza que vuestra decisión cautelará la formación integral y social de nuestros niños y jóvenes, a través de la educación que permita aportar al país ciudadanos reflexivos capaces de participar activamente en el desarrollo de nuestra nación, se despiden a vuestra disposición.
 

Menos Historia, Geografia y Ciencias Sociales

Con la propuesta de este gobierno sobre la reforma a la educación, nos queda mucho mas claro cuales son los propositos de este presidente y todo su gobierno. 

El hecho de reducir las horas de los planes de estudio de las areas de Historia, Geografia y Ciencias Sociales, nos hace pensar en el porque y en el fondo de esta reforma educacional, que es lo que se busca??.

Una  sociedad que se crea, crece, y evoluciona sin historia, sera una sociedad que cometa muchos errores que ya han cometido sus antepasados, sin historia no hay futuro. También podemos referirnos a la historia sismica y volcanica del país en el que vivimos, en el que ojala no se llegue a reducir las horas de geografia, ya que much@s de nustr@s hijos, se preguntarán, porque se mueve la tierra y en algunas parte sale humo o fuego de la tierra??. Estas mismas generaciones no aplicaran dentro de su vivencia cotidiana los deberes y derechos que como ciudadanos tienen, si bien, a principios de los 90 se dejo de enseñar Economia y Educación Civica en la educación primaria y secundaria, las consecuencias la vemos en generaciones enteras que no entienden el porque la vida esta "patas arriba", donde unos pocos gana mucho, y muchos ganan muy pocos o como dice Juan Luis Guerra "...El costo de la vida sube otra vez el peso que baja ya ni se ve... ...y la gasolina sube otra vez el peso que baja ya ni se ve y la democracia no puede crecer si la conducción juega ajedrez  a nadie le importa que piensa usted?...".

Al parecer quieren que solamente seamos personas obedientes, que no conozcamos nuestros derechos, ni tampoco que sepamos que ha ocurrido hasta el "ahora" y el por que se esta donde esta.


Mas videos en:  historia y reforma

jueves, 9 de diciembre de 2010

Cumbre de Cancún sobre el Cambio Climático - "Can-can’t", el encuentro del "No Puedo”

 
Cuando el 29 de noviembre se inició la cumbre de Cancún sobre el Cambio Climático, ya circulaba con ironía el calificativo de "Can-can’t", el encuentro del "No Puedo”. En octubre, Ahmed Djoghlaf, secretario ejecutivo de la Convención de Biodiversidad, al inaugurar en Japón esa otra trascendental reunión, en una sincera alocución se lamentó: “Tengamos el coraje de mirar a nuestros hijos a los ojos y admitir que fracasamos en cumplir la promesa de reducir la pérdida de especies para el 2010.” Pues así vamos, de fracaso en fracaso o a una lentitud pasmosa, pese a la urgencia. De que otro modo entonces, sino con tristeza, podemos mirar a nuestros hijos.
 
Es que hoy, pese a que por la prensa nos enteramos que estamos ad portasde un eventual ecocidio, sino de la especie, al menos de la civilización –pues no es Gaia quién peligra, es lo humano que perece-, ronda en cada reunión internacional el fantasma de lo insuficiente y del economicismo para enfrentar el desafío de sobrevivencia asociado al cambio climático, a la pérdida de biodiversidad, a la contaminación del agua, e impera en la mayoría de los gobiernos la indolencia de la voluntad.
 
Hoy nadie informado discute la realidad del cambio climático y sus potenciales destructivos. Día a día los datos son más alarmantes e incluso “mensajes tranquilizadores” como el reciente filme Cool it sobre el polémico climatólogo Bjorn Lomborg (el Ecologista escéptico), que es una respuesta a"Una verdad incómoda" de Al Gore, no niega los hechos, sino que apelando a posibles megasoluciones tecnológicas llama a la calma para que sigamos en la fiesta del crecimiento, el productivismo y el consumo ilimitado.
 
Sin embargo, pese a la envergadura de la interpelación ambiental y considerando las prioridades, los resultados y la falta de voluntad en las dos relevantes cumbres de este año, me convenzo que ante la mayor encrucijada vital de la deriva humana padecemos el “Mal de la Avestruz”: escondemos la cabeza y hacemos como que la tragedia no ocurriera, mientras pasa ante nuestras narices.
 
El 24 de noviembre, 5 días antes de Cancún, la Organización Mundial de Meteorología (OMM) informaba que los principales gases de efecto invernadero se han incrementado en un 27.5% entre 1990 y 2009. Estas cifras permiten proyectar un aumento de la temperatura de la Tierra incluso mayor que el anuncio ya grave que hace algunos años hizo James Hansen, Director del Goddard Institute for Space Studies de la NASA, quién, de no mediar cambios radicales en nuestra forma de vida, pronosticó un aumento de 6 grados hasta finales de siglo, lo que sin duda implicaría el fin de la civilización tal como la hemos conocido. La OMM también recordaba otro efecto que se retroalimenta en una dialéctica desconocida, por ejemplo, a mayor temperatura aumentan las emisiones de metano liberado por el  deshielo del permafrost ártico.
 
El año 2010, ha sido el más caliente desde que comenzaron los registros a finales del siglo XIX. Los analistas coinciden que en los próximos 20 años aumentarán los eventos extremos climáticos, la desaparición de islas, las hambrunas, la carencia de agua, las crisis de alimentos y de la salud pública con sus consecuentes migraciones, generando un dolor y sufrimiento social inimaginable que afectará con mayor o menor intensidad a todos los países. Se proyectan para el 2050 más de nueve mil millones de personas en la Tierra, la sobrevida de éstas suponen como condición una radical nueva forma de vida y haber hecho el tránsito a una nueva economía mundial con bajas emisiones de carbono. Tamaño desafío. Pero, ¿estamos actuando en coherencia?
 
En Cancún, ante la imposibilidad a priori de acuerdos mayores, la discusión se ha centrado en “implementar mecanismos para reducir las emisiones de deforestación y degradación de bosques (REDD por sus siglas en inglés) que se calculan son el 20% de las emisiones globales de efecto invernadero.” REDD en los hechos es sinónimo de discutir cuánto y cómo deberían pagar los países ricos a los pobres para que estos no deforesten los bosques (en tono economicista se habla de venta de servicios forestales). Sin duda, esta muy bien que se acuerden esos mecanismos, es un avance, pero a todas luces son insuficientes y poco pragmáticos ante la magnitud y urgencia del desafío.
 
En octubre, en Nagoya, Japón, en la convención de la Biodiversidad, también ocurrió lo mismo. 190 países acordaron un plan de acción que, según los expertos, es ineficaz para conservar la biodiversidad. Los paleontólogos afirman que estamos viviendo el sexto espasmo de extinción de especies en la Tierra, claro que es el primero causado por presiones antrópicas. Al menos una de cada cinco especies del planeta están amenazadas de desaparecer y en el caso de los anfibios la cifra es superior al 40%. Así las cosas, el acuerdo de Nagoya, que estableció como meta proteger el 17% de los continentes y el 10% de los océanos de aquí al 2020, es débil, por decirlo en forma elegante, si recordamos que ya se protege al 13% de la superficie terrestre y que la meta del 10% para áreas marinas es la que ya existía antes de la convención.
 
El científico estadounidense, Edward O. Wilson, voz autorizada, ha sido poéticamente taxativo "estamos dejando escapar la naturaleza de entre nuestras manos y con ello nos estamos perdiendo a nosotros mismos". Tan perdidos estamos que en Nagoya no se avanzó un milímetro más en nada serio porque toda la discusión, muy tensa, estuvo centrada otra vez en plata: el tema no era la conservación de las especies, sino que el botín estaba en el Protocolo ABS (acceso o reparto de beneficios, según la sigla en inglés). Los países en desarrollo, ricos en biodiversidad, liderados por Brasil (cuyo gobierno paradójicamente poco ha hecho en años anteriores para conservar los bosques amazónicos) amenazaron todo el encuentro en no firmar nada si no se regulaba el acceso a los recursos genéticos de las plantas y el reparto de los beneficios que se obtienen de ellos; mientras los países desarrollados, en especial Suiza con su poderosa industria farmacéutica, querían un acuerdo con menos regulaciones y menos dinero a repartir. Nuevamente, sin duda es un avance que se discutan estas materias que tienden a la equidad global; pero no pueden convertirse en el único foco economicista que inhibe llegar a acuerdos más vinculantes y serios ante un problema que es dramáticamente serio.
 
Estos focos a lo “Manolito”, como diría Mafalda, pareciera que resultan más cómodos que ir al fondo y problematizar nuestro actual modo de vida económico. 
 
(*) Una versión extendida de este artículo se puede consultar en el PDF adjunto
 
(**) Hernán Dinamarca es periodista, ensayista, doctorando en Comunicación. Reside en Heidelberg, Alemania.